Lubricante femenino

Una de cada tres mujeres sufre de sequedad vaginal. En esos casos la sexualidad se vuelve dolorosa. Muchas mujeres soportan en silencio la situación porque les da pudor hablar de ello. Mientras que en el caso de los hombres, las molestias sexuales tienen un origen orgánico, en las mujeres puede deberse a una falta de lubricación. Independientemente de las causas de estas molestias, la consecuencia será siempre la falta de producción de líquido/secreción.

Si todo está en orden hay una buena irrigación sanguínea de la vagina produciéndose suficiente cantidad de líquido. En las molestias corporales o psíquicas descriptas a continuación no hay razón alguna para rendirse. La falta de humedad puede ser compensada fácilmente con un lubricante como por ejemplo el AQUAglide o el BIOglide. Los lubricantes le devuelven a las delicadas membranas mucosas su estado de humectación y elasticidad normal, permitiéndoles a las mujeres afectadas disfrutar de una sexualidad sin dificultades.

Factores biológicos

Variaciones hormonales El origen más frecuente para la sequedad vaginal radica en el balance hormonal femenino. El sexo débil sucumbe regularmente ante las variaciones hormonales La vagina no es irrigada correctamente y la piel se vuelve más fina. La mucosa vaginal se vuelve más vulnerable, aparecen fisuras y es más propensa a las infecciones. Además de una sequedad general de la mucosa vaginal, que se manifiesta a través de picazón y ardor, falta humedad suficiente, sobre todo durante las relaciones íntimas.

Menopausia (climaterio) Con la llegada de la transformación hormonal durante la menopausia, se inicia para la mayoría de las mujeres un ciclo de cambios corporales. Los sofocos o la sudoración excesiva pueden frenar el deseo de contacto físico. Sin embargo, el mayor problema que sufren las mujeres entradas en edad es la merma en la capacidad de secreción de su mucosa vaginal. La disminución del nivel de estrógenos dificulta la buena irrigación, así como la aportación de los nutrientes necesarios. La secreción vaginal va cambiando y no puede ser elaborada ya tan rápidamente como antes. Las relaciones sexuales se convierten muchas veces en un acto doloroso. ¡Cada una de las mujeres debería tener la posibilidad de disfrutar a pleno el otoño de su vida! Un lubricante le ayuda en este proceso de ser mujer.

Aproximadamente una de cada tres mujeres sufre de sequedad vaginal durante la menopausia.

Embarazo, maternidad, lactancia Las variaciones en el sistema hormonal aparecen también durante el embarazo y la lactancia. Algunas mujeres no solo deben luchar con la invasión de hormonas sino que también se llenan de preocupaciones: ¿El sexo puede transmitir gérmenes? ¿Un orgasmo puede provocar contracciones? ¿Las relaciones sexuales terminan originando un aborto involuntario? Todas estas preocupaciones son totalmente infundadas, sin embargo la psique muchas veces parece burlarse de las mujeres. Estos miedos infundados pueden provocar de la misma forma una vagina seca y relaciones sexuales dolorosas, lo que hace crecer a su vez el bloqueo psíquico.

Enfermedades

Diabetes: La enfermedad Diabetes mellitus, en la que un alto nivel de glucosa en sangre influye sobre los nervios y las arterias en distintas partes del cuerpo, puede también influir considerablemente sobre la sexualidad. Sobre todo puede verse afectado el ritmo de lubricación de la vagina o disminuir la cantidad. Muchos medicamentos contra la diabetes perjudican además la libido del paciente.

Hipertensión: La hipertensión no tratada en forma adecuada puede perjudicar los vasos sanguíneos de manera permanente. Esto atañe también aquellos vasos sanguíneos que se encargan de la humectación de la vagina. Se interrumpe la interacción de los conductos de la excitación, provocando sequedad de la vagina. Algunos medicamentos contra la hipertensión pueden disminuir el interés sexual o la capacidad de excitación.

Esclerosis (E.M.): Esta enfermedad crónica ataca principalmente al sistema nervioso central a través de inflamaciones. Sobre todo durante las últimas etapas de la enfermedad pueden producirse trastornos en las funciones sexuales. Lamentablemente la sequedad de la vagina es uno de estos síntomas.

Endometriosis: Se trata de la formación de pólipos benignos en la mucosa uterina fuera del útero, por ejemplo en los ovarios. La sequedad de la vagina puede ser un síntoma concomitante de esta enfermedad.

Efecto secundario de un tratamiento oncológico: Una terapia aplicada para vencer el cáncer de mama puede colocar a las mujeres repentinamente en la menopausia. Un síntoma concomitante de aparición sorpresiva podría ser la sequedad de la vagina.

Medicamentos/ anticonceptivos La ingestión de determinados medicamentos y anticonceptivos con hormonas (p.ej. con contenido de progestágenos) pueden provocar la sequedad de la vagina. Medicamentos para reducir la tensión sanguínea, calmantes, antipsicóticos y antidepresivos son conocidos por su efecto de reducir el interés sexual.

Factores psicológicos individuales

Estrés Las preocupaciones de la vida diaria no pocas veces llevan al desinterés sexual. Alrededor de un 60 por ciento de las mujeres y los hombres creen, que el estrés laboral influye negativamente sobre su vida sexual. El estrés es un freno sexual de acuerdo a los resultados de una encuesta representativa realizada por la revista FOCUS. Una de cada tres personas pierde la disposición al sexo cuando sufre de estrés, 46 por ciento de los encuestados entre 35 y 54 años de edad dicen que el estrés hasta los ha llevado a no tener ganas de dar o recibir caricias.

Los managers estresados y que no son capaces de soportar las cargas de sus tareas diarias, experimentan en un mayor porcentaje el desconformismo con su sexualidad (34,5 por ciento) que sus colegas con menor presión laboral (solo 7,2 por ciento). Estos datos fueron arrojados por un análisis del Instituto geva de Múnich, solicitado por la revista FOCUS. Han sido consultadas 2.112 personas ocupando puestos jerárquicos.

Para las mujeres de negocios el deseo se vuelve doblemente frecuente una carga que para aquellas que trabajan jornadas parciales o no trabajan. A este resultado ha llegado un estudio realizado a 218 mujeres tratadas en el renombrado Instituto Masters and Johnson de St. Louis.

Nerviosismo Dado que el grado de excitación de la mujer en cierto modo se desarrolla en su mente, los problemas emocionales influyen negativamente sobre la lubricación. Cuando las mujeres sufren de Angustias o nerviosismo, este estado puede reflejarse a través de una mayor sequedad de la vagina. A su vez cuando la mujer no se siente a gusto sexualmente sufre el humedecimiento de la vagina. Esta situación se debe muchas veces a motivos de gravedad como por ejemplo un hecho traumático como un abuso sexual o la educación sexual muy reprimida y llena de tabúes.

Problemas de pareja Sobre todo en parejas de muchos años de convivencia, puede mermar el deseo por razones de variada índole. Las relaciones se vuelven una rutina – se conoce a la pareja de memoria y lamentablemente el sexo se lleva a cabo más por obligación que por opción.

Muchos se sienten absolutamente seguros de la pareja que tienen al lado y no ven necesidad alguna de esmerarse. El resultado es muchas veces la falta de estimulación. Esta situación, acompañada de discusiones de pareja, termina haciendo desaparecer el deseo de estar con el otro. Los problemas en la cama – sobre todo si no se conversan – son el motivo de la pérdida de la libido y la consecuente sequedad.

Educación sexual con tabúes Muchas de las afectadas sufren sentimiento de culpa durante las relaciones sexuales, porque su educación o su religión ha declarado este acto como algo “sucio” o “prohibido”.

Lamentablemente muchas veces los motivos son graves y traumáticos como en el caso de un abuso sexual.

Complejos de inferioridad Un sinnúmero de factores psíquicos puede producir también sequedad: mujeres que no logran sentirse felices consigo mismas y su cuerpo, sienten mucha vergüenza y no se entregan por completo al sexo (lo que puede producir dolor por contracturas, empeorando el problema considerablemente). Otras rechazan las relaciones sexuales por completo por no sentirse lo suficientemente atractivas.

Factores de estilo de vida

Alcohol y nicotina Estos venenosos estimulantes influyen sobre los vasos sanguíneos. El consumo puede incidir por lo tanto también negativamente sobre la humectación de la vagina.

Exagerar la higiene íntima La flora vagina mantiene en sí una perfecta armonía. El jabón normal no tiene nada que hacer allí. El lavado excesivo puede provocar en muchas mujeres la sequedad de la vagina. Agua limpia o lociones de lavado suaves, neutrales para la piel se adecuan perfectamente para higienizar el exterior de la zona íntima.